Unión Berlín, la quinta Revolución Industrial

Unión Berlín, la quinta Revolución Industrial

El Unión Berlín, equipo obrero de la capital alemana, está siendo la revelación de la Bundesliga. El conjunto metalúrgico,  que fue salvado hace unas décadas de la desaparición por sus propios fans, parece estar devolviéndoles el favor en forma de goles y triunfos.

 

”El muro debe irse”: Los preámbulos del Unión Berlín

”El muro debe irse”. Este era uno de los cánticos que hacían retumbar el Alte Försterei los días de partido años antes de la Reunificación Alemana. Ocupadas en un principio por trabajadores metalúrgicos del barrio berlinés de Oberschöneweide, las gradas fueron acogiendo a miembros de diferentes subculturas con el paso del tiempo. Los mencionados obreros fueron dejándole un pequeño hueco en sus asientos a los punks y a los skinheads, conformando una de las aficiones más variopintas del panorama fútbol. Todos estos, tan dispares a priori, unieron sus fuerzas con un propósito común: evadirse de una fragmentada realidad y alentar al 1.FC Unión Berlín.

Sin embargo, la historia del conjunto obrero no comienza aquí. En 1933, con la llegada de un tal Hitler al poder, el por aquel entonces Unión Oberschöneweide pasó a participar en una de las 16 divisiones instauradas por los nazis. Gauligen era el nombre que recibían estos campeonatos, donde ”los del hierro” levantaron un título y consumaron dos descensos. ”Una de cal y dos de arena”.

Con la llegada de la posguerra, muchos jugadores tuvieron que huir al Oeste, donde fundaron el Sportclub Union 06 Berlin. Los que permanecieron en el Este continuaron pateando para el Unión Oberschöneweide. Estos últimos, tras varios cambios de nombre, pasaron a llamarse 1.FC Unión Berlín en 1966. Los obreros, perjudicados continuamente por una política elitista que favorecía a otros equipos de la ciudad como el Dynamo Berlín, perdían categorías con la misma facilidad que las recuperaban solo unas campañas más tarde. Esta prueba de resistencia obtuvo su recompensa en el 68, con la consecución de la Copa de Alemania del Este.

 

 

“Sangre, sudor y lágrimas”

Olvidemos un poco el III Reich y volvamos a los punks, los skinheads y a esa Alemania a punto de decir basta y derribar el muro. Con la Reunificación a la vuelta de la esquina, club y aficionados seguían desarrollándose y confeccionando así una máquina que a largo plazo revolucionaría la industria.

Tras la caída del muro en el 89, el Unión Berlín, al igual que todo el país teutón, prosperó. Los ”proletarios” continuaban siendo un club ”ascensor”, es cierto. Sin embargo, la estructura de los de Oberschöneweide era cada vez más sólida y el proyecto parecía gozar de un gran futuro. Al menos hasta el 2004, cuando la ‘fábrica metalúrgica estuvo a punto de derrumbarse de igual manera que lo había hecho la hoy grafiteada pared que dividía Berlín en dos partes.

”Sangre, sudor y lágrimas”. Este famoso dicho fue llevado a su máxima expresión por los fans del Unión Berlín para socorrer a su amado equipo. Con el fin de evitar la ruina económica, los hinchas llevaron a cabo numerosas iniciativas benéficas. Entre ellas se incluyeron conciertos, partidos amistosos y alguna que otra donación de insignes como el alcalde de la Ciudad Creativa. No obstante, la fórmula estrella para salvar de las brasas al Unión fue Bluten für Union, una campaña de recaudación de sangre que obtuvo un beneficio de un millón y medio de euros.

 

 

Una rave en tiempos de pandemia: Así baila el Unión Berlín

La música electrónica no entiende de planes. Fluir, bailar, sentirse vivo, dejar a un lado los problemas por unos instantes… Aún sabiendo que volver al mundo real horas después podrá deprimirte. El Unión Berlín, como ha podido comprobarse a lo largo de estas líneas, ha sido utilizado desde sus orígenes como elemento de fuga para unos pocos.

A sus jugadores parece haberles gustado este ideal, este estilo de vida. Hasta las cejas de confianza, estos se olvidan de la pandemia cuando el balón echa a rodar. Por un momento, se sienten libres, como se sintieron los jóvenes berlineses meneando sus caderas en aquellos búnkers de guerra transformados en templos del techno.

Como ”DJ”, Urs Fischer, natural de Suiza y residente desde el 2018. Antes de ser el encargado de poner la música, también disfrutó de las pistas como jugador del FC Zürich. Con el suizo en la cabina, la ”Unión del Hierro” fue consiguiendo acceso a decorados de mayor prestigio, y ascendió a la Bundesliga por primera vez en su historia. En su estreno en el mayor de los festivales del fútbol alemán, los de Fischer se hicieron con el objetivo: poder asistir a este, al menos, un año más.

Los obreros, ansiosos por dejar unos buenos pasos de baile en la nueva edición de la Bundesliga, practicaron mucho durante la pretemporada. Urs Fischer, aunque contento por su maravillosa ”performance” en su debut en Bundesliga, era sabedor de que su música podía sonar mejor. Para ello tenía que darle unos retoques, aunque no muchos. La base era de calidad, pero le faltaba cierto punch. Para ello, se contrataron, entre otros, al guardameta Andreas Luthe, el central Robin Knoche y los atacantes Max Kruse y Taiwo Awoniyi.

El arquero y el defensor han dotado a los de la capital de un vigor defensivo del que carecían. Los otros dos, ex’s de Fenerbahçe y Mainz 05 respectivamente, el gol que una plantilla que quiere luchar por Europa necesita. El alemán encabeza la lista de goleadores del equipo con 6 dianas, seguido muy de cerca por el nigeriano, con una anotación menos. Estas incorporaciones, alineadas en un 11 que permuta el 4-2-3-1 con el 5-3-2, eran los matices que le faltaban a un tema que hoy se encuentra en el ”Top 5” de la lista de éxitos.

 

Thiago Almada, de pibe de plaza a pibe de oro

Thiago Almada, de pibe de plaza a pibe de oro

Argentina, una de las mayores cunas de talento del fútbol mundial históricamente, está viviendo el surgimiento de un joven que puede devolver la ilusión a toda la hinchada del país. Thiago Almada, jugador de Vélez Sarsfield, está siendo la sensación del fútbol argentino con apenas 19 años. Un pibe sencillo de Fuerte Apache, que soñó con gambetear a los zagueros en Argentina y llevar el nombre de su barrio a lo más alto. Hoy, gracias a él en parte, Vélez vuelve a clasificarse para la próxima edición de la Copa Libertadores 2021.

 

Fuerte Apache y las canchas de tierra: Los inicios de Thiago

Thiago Almada nace y crece en uno de los barrios más poblados de Buenos Aires, Fuerte Apache. Un barrio que ha vivido numerosos conflictos y momentos de pobreza, pero que también ha tenido algunas alegrías. La principal de ellas siempre será la aparición de Carlos Tévez, un futbolista que llevó el nombre del barrio por todo el mundo.

“Tévez me dijo que tratase de sacar a mi familia del barrio”, Thiago Almada en una entrevista para TyC Sports.

El crecimiento del pequeño Thiago, siempre estuvo ligado al balón. Desde sus inicios en las canchas de tierra de Fuerte Apache y su formación en el Club de Fútbol Santa Clara, hasta que parte hacia la cantera del equipo al que pese a ser de otro barrio, siempre animó: Vélez Sarsfield. En el club del Fortín supieron desde el primer momento que tenían un talento muy especial en sus filas, y su ascenso fue casi meteórico.

 

Thiago Almada, el pibe de Vélez que emamora al Fortín

Tras haber destacado en las categorías inferiores de Vélez y de la selección de Argentina, llega el esperado debut. Gabriel Heinze, por entonces entrenador del equipo, ya había confirmado en rueda de prensa que estaba cerca de llegar porque lo veía preparado.

El 5 de noviembre de 2018 siempre será una fecha recordada por Thiago. Aquel día debuta con Vélez y anota 2 goles frente a Defensa y Justicia, aunque el equipo termina perdiendo 3-2. Pese a la derrota, los “fortineros” estaban de festejo porque habían encontrado una nueva ilusión a la que aferrarse para el futuro.

A partir de ese momento, va creciendo su importancia en los planes de Heinze, pero todavía sin asentarse del todo como indiscutible. Incluso pese a ello, firma 8 goles y 2 asistencias en la 19/20.

 

 

Vélez vuelve a la Copa Libertadores

Vélez Sarsfield es un club histórico de Argentina, uno de los más laureados a nivel de títulos de todo el país. Sin embargo, desde la Supercopa Argentina de 2013 el equipo no ha conseguido levantar ningún trofeo. A todo esto debemos sumar la nula participación en Copa Libertadores, una competición de la que también fue campeón en 1994.

Pero por fin todo parece estar volviendo a su cauce. En una temporada 2020/2021 atípica, en la que Vélez había destituido a Gabriel Heinze y nombra a Mauricio Pellegrino como técnico, nadie hubiera imaginado lo que podían conseguir.

Tras la eliminación de la Copa Sudamericana frente a Lanús, las oportunidades se reducían. Sin embargo, los del barrio de Liniers mediante la posición en la ya extinta Copa de la Superliga Argentina, y de la mano de jugadores como Ricky Centurión, y el propio Thiago Almada, Vélez logra por fin la clasificación para la próxima Copa Libertadores 2021.

Ahora sí, la hinchada fortinera podrá volver a llevar el lema de Vélez “el primero en ser un gran club” por toda Sudamérica.

 

¿Cómo juega Thiago Almada?

Thiago Almada es un enganche clásico argentino, una posición que recuerda a algunos de los mayores genios de su país. Su característica principal evidentemente es el regate. Almada es un gambeteador puro, que conduce con el balón pegado al pie derecho y hace un gran uso del desborde en corto. Amague y cambio de ritmo, cambio de ritmo y amague. Una combinación perfecta que le hace ser un jugador imprevisible para el contrario.

En Vélez es el encargado de recibir el balón entre líneas en la zona de mediapunta y a partir de ahí mejorar la jugada. Por sus botas pasan una gran parte de las decisiones del ataque de su equipo, demostrando una jerarquía y un desparpajo impropios para un chico de 19 años.

Precisamente en esa zona de la mediapunta es donde más daño provoca, ya no solo a través del regate, sino filtrando pases entre líneas para sus compañeros demostrando la gran visión de juego que tiene. El argentino es además, un jugador rápido con el balón y rápido mentalmente. Una concepción del juego que también le permite desempeñarse en banda izquierda o banda derecha como extremo. 

Uno de los aspectos que más ha mejorado esta última temporada es la definición. Si bien es cierto que al principio era una de sus debilidades, ahora ya es historia. Thiago ha demostrado ser un gran definidor sorprendiendo a la defensa llegando desde segunda línea, e incluso con disparos desde fuera del área que acaban en gol.

 

 

El futuro de Thiago Almada, lejos de Argentina

Pese al gran éxito de la clasificación para la próxima Copa Libertadores, la hinchada de Vélez tiene una gran preocupación: la posible marcha de Thiago Almada. Una posibilidad, que no sería una sorpresa, ya que ya ha sido vinculado a diferentes clubes europeos como Leeds United, Manchester City, Manchester United, FC Barcelona, Atlético de Madrid…

 “Mis amigos me comentaron el interés de Leeds, no me llegó nada concreto. Me gustaría ser dirigido por Bielsa por todo lo que representa”, Thiago Almada en una entrevista para TyC Sports.

Actualmente Thiago Almada tiene una cláusula de 25 millones de euros,  y el propio presidente de Vélez ya ha admitido que podría ser desembolsada tarde o temprano. No obstante, existe algo que puede jugar en contra del de Fuerte Apache. Thiago es un jugador que necesita un contexto específico para brillar y demostrar todo su fútbol. Es decir, necesita que si un club europeo decide ficharle le dé la confianza, los galones y el contexto ideal para desarrollarse. De lo contrario, su progresión podría frenarse, y sería algo imperdonable para la hinchada de Vélez.

Thiago Almada ya está preparado para dar el salto a Europa y seguir los pasos de su amigo y ejemplo Carlos Tévez. Independientemente del club en el que acabe, su desarrollo será fundamental en las aspiraciones de Argentina, que puede haber encontrado en este pibe el futuro de la selección.

 

 

 

Guido Rodríguez, el chacal que necesita el Betis

Guido Rodríguez, el chacal que necesita el Betis

Guido Rodríguez está siendo un pilar fundamental para el Betis de Manuel Pellegrini. A sus 26 años es dueño y señor del centro del campo y está aportando esa entrega que tanta falta hacía en el Benito Villamarín. Es de lo más destacable esta temporada junto a toda una entidad como Sergio Canales.

 

Un trotamundos del fútbol sudamericano

Natural de Caseros, Guido Rodríguez comenzó su carrera futbolística en todo un coloso del balompié sudamericano: River Plate. Tras destacar con el segundo equipo en campañas anterioresel jovencísimo mediocentro comenzaba la pretemporada a mediados de 2014 con el primer equipo dirigido por Marcelo Gallardo, una temporada en la que conquistó dos títulos: la Copa Sudamericana y la Copa Libertadores.

Sin poder contar con minutos en el primer equipo de El Millonario, Guido ponía rumbo a Defensa y Justicia en forma de cesión para intentar ganarse un puesto en el equipo y evolucionar como futbolista. Conseguiría la continuidad que tanto hace falta en un jugador joven, pero tras finalizar la cesión se quedó sin hueco en el club donde había iniciado su carrera, teniendo que abandonar la entidad argentina.

Desembolsando una cantidad de 1,75 millones, Club Tijuana de México se hacía con los servicios del pivote argentino, un fichaje que lo llevaría al siguiente escalón profesional propiciando la atracción de grandes clubes de todo el continente.

 

La explosión de un argentino en tierras mexicanas

País nuevo y liga nueva, no pudieron frenar llegada de un argentino que llegó a la ciudad de Tijuana para ser indiscutible en el equipo y proclamarse como uno de los mejores jugadores de la liga mexicana. Con una personalidad insultante, Guido Rodríguez se ganó la confianza de la afición y entrenador nada más llegar al continente, gracias a su garra y entrega en todos los partidos.

Una temporada espectacular en 2016 tras disputar 42 partidos y marcar 5 goles, propiciaron que fuera nombrado como uno de los mejores jugadores del campeonato, despertando el interés de clubes como el América. Tanto fue, que desembolsaron la cantidad de 6,28 millones de euros para hacerse con sus servicios. En el conjunto de Miguel Herrera se estableció como una pieza imprescindible.

Tal fue su rendimiento, que llegaría uno de los momentos más esperados de un futbolista: la llamada de la selección Argentina. Debutando en 2017, Guido consiguió el sueño de todos los argentinos al sustituir a Paulo Dybala en un partido amistoso ante Australia, siendo llamado por la albiceleste regularmente a partir de entonces.

Dos años después, el Real Betis se hizo con los servicios del jugador por 4,5 millones de euros traspasando el océano atlántico para aterrizar en La Liga Santander.

 

 

Guido Rodríguez y la adaptación inmediata a La Liga Santander

Llegaba un desconocido Guido Rodríguez a la ciudad de Sevilla para ponerse a disposición del Real Betis en enero de 2020. Disputando apenas 14 partidos en su primera temporada, demostró su valía tanto para la competición como para el club, a pesar de la desastrosa planificación deportiva que conllevó al cese del entrenador Rubi.

Comenzaba la 20/21 con Manuel Pellegrini al mando del equipo y prácticamente con los mismos jugadores que el año anterior. Guido, se ganó la titularidad desde el primer momento, mostrando que, a pesar de ser un jugador destructivo, tiene grandes capacidades técnicas y no es un pivote al uso que solo sirve para defender.

A pesar del momento irregular que vive el conjunto bético, Guidoes de lo poco salvable en esta situación. Solo con su presencia, el Betis tiene otro aire, otro gen competitivo que hace que el equipo pueda competir como lo hacía antes, realizando grandes partidos como en el derbi sevillano. La difícil situación del club, pasa, en parte, porque el argentino esté bien, ya que su entrega y sacrificio mantienen al equipo a flote, un equipo que se hunde con facilidad.

Escoltando a Canales, Fekir, Lainez… el 5″ realiza una labor invisible en el centro del campo que siempre pasa desapercibida, pero que es necesaria para hacer brillar al resto de jugadores. Ese juego bajo la sombra, sucio y que no todo el mundo sabe hacer, es lo que caracteriza al argentino, consagrándose como un pilar fundamental en el doble pivote y haciendo olvidar a jugadores como William Carvalho o Andrés Guardado.

A medida que pasan los partidos, Guido crece a pasos agigantados, mostrándose cada vez más seguro con el balón en los pies y siendo uno de los fichajes que más rendimiento están dando en el Real Betis.

 

 

¿Cómo juega Guido Rodríguez?

El argentino se está consagrando como uno de los grandes recuperadores de La Liga Santander, siendo una pieza clave en el centro del campo y alcanzando registros que lo posicionan como una de las revelaciones del campeonato.

Jugando en el doble pivote del 4-2-3-1, Guido es el encargado de proteger todo lo que haya delante suya. Dejándole el protagonismo ofensivo a Canales, Fekir, Sanabria, Joaquín… Su labor principal es la de destruir el juego rival, recuperando balones y consiguiendo la posesión del balón. Dicha labor, se evidencia con sus 1,7 intercepciones por partido (vía sofascore), un dato que a medida que pasan los encuentros, crece de forma considerable.

A pesar de su rol como futbolista defensivo, no tiene que envidiar a nadie en cuanto al trato con el balón en los pies. Muestra de ello es su porcentaje de acierto en el pase: promedia un 89% de pases completados en campo propio y un 85% por partido (vía sofascore), algo que refleja su importancia a la hora de sacar el balón y sus pocas pérdidas en campo propio.

Garra y sacrificio es lo que está demostrando Guido Rodríguez, un jugador que se está dejando querer por la afición bética gracias a sus actuaciones en cada partido, dejándose todo lo que tiene en el campo y sin reprochar nada a nadie. Esa nobleza, combinada con la sangre hirviente en su juego, está consiguiendo ayudar al Betis a levantar el vuelo.

 

 

 

Loic Badé, el joven emperador del RC Lens

Loic Badé, el joven emperador del RC Lens

Nadie puede dudar de que el R.C. Lens tiene una de las mejores canteras del fútbol francés e incluso, del continente europeo. El ejemplo más claro lo encontramos en el central del Real Madrid, Raphael Varane. Una década después, el equipo norteño, en su retorno a la Ligue 2, está practicando un estilo de juego que son de lo más atractivos de ver para el espectador, especialmente, en el apartado ofensivo. No obstante, un defensa está en la palestra de los mercados, sonando con fuerza para equipos de categoría como el AC Milan o el Liverpool. Es Loic Badé, al que muchos expertos le apodan como “el nuevo Varane”.

 

¿Quién es Loic Badé?

Loic Badé es un joven de 20 años nacido en cerca de las orillas del Sena, en la localidad de Sevres. De 1,91 cm de altura, empezó su carrera profesional en el ACBB Jugend o más conocido como el Athletic Club de Boulogne-Billancourt, siguiendo los pasos de jugadores como Hatem Ben Arfa o Allan Saint-Maximin.

En 2017, pasó a las categorías inferiores del Le Havre, otro de los equipos ejemplares franceses con la formación de promesas. Tras un breve paso por el sub-19 del París FC, volvió al club de la Alta Normandía. Consiguió asentarse y en la 2019/2020, debutó con el primer equipo en la Ligue 2, aunque solo disputó 7 partidos.

 

El alma de líder de Badé

No es nada fácil llegar a la Ligue 1 y destacar como el jefe de la defensa siendo un chaval de 20 años. Aún más, cuando el RC Lens es puro fútbol de ataque. Pero su fortaleza psicológica es la que permite que Loic Badé haya participado en el 87% de los minutos jugados y que con un 89%, casi siempre sea un titular fijo, disputando un 16 de 18 partidos. No lo dicen solo los datos, también lo dice Frank Haise, su entrenador o sus compañeros de vestuario, como Massadio Haidara.

“No tiene miedo de asumir la responsabilidad cuando se trata de salir con el balón jugado desde atrás. Está progresando, pero todavía tiene espacio para mejorar su lectura de juego y sus niveles de concentración. Esto dice mucho de su potencial actual”, declaró Frank Haise, tras la victoria ante el Dijon por 0-1.

Badé ejerce la figura de un líder silencioso, que practica una veteranía inédita e inusual para la edad que tiene. No se cree superior a nadie, respeta las jerarquías marcadas pero sabe que es un defensor en potencia. En cambio, su madurez, a día de hoy, se antepone al ego y eso hace que todos se rindan ante él.

 

 

“Comenzó a jugar al fútbol profesional la temporada pasada y parece que ha jugado 150 partidos. No es normal su madurez”, afirmó su compañero Massadio Haidara.

 

¿Cómo juega Loic Badé?

Es un central que destaca por su seguridad a la hora de sacar la pelota jugada. Siempre está seguro de sí mismo en esta faceta, asegurando la posesión de la pelota con pases cortos a sus compañeros y para nada le hace falta usar el cuerpo para el uno contra uno. Franck Haise acusa faltas de concentración en el defensor y puede que tenga razón. A pesar de ser contundente en el ‘tackling’, a veces no mide bien, por eso lleva 6 amarillas y una roja en 16 partidos.

Pero, los errores se compensan con virtudes. Una de ellas se basa en que Badé es el sub-21 con más balones interceptados en las grandes ligas. Además, es el tercer central de la Ligue 1 que más duelos aéreos gana por partido, con un 4,3 de balones ganados y con una nota media de 7,02, según indica el portal estadístico WhoScored.

 

 

Un compañero que describe bien la situación actual de Badé es Ignatius Ganago. El camerunés se rindió hace unas semanas y apostó por su futuro.

“Loic es muy buen defensor, lee muy bien el juego y se anticipa bien. Pero si tengo que nombrar un aspecto diferencial, es su mentalidad. Trabaja duro en los entrenamientos y tiene la cabeza amueblada. Es un talento, pronto le verán en un equipo superior”, aseguró Ganago en la entrevista post partido del Dijon vs Lens.

Si hay que crear un pack de estilo de juego, Badé se resume en elegancia conduciendo el balón, saca la pelota en corto, tiene habilidad para el regate y no tiene dudas a la hora de entrar a sus rivales. Su entrenador asegura que da gusto tener jugadores de su nivel con una edad tan temprana. Da por hecho que no le tendrá en sus filas la próxima temporada. Por si quedan dudas, sus compañeros ya avisan de que llegará muy lejos. Habrá que fiarse.

Mientras tanto, Francia sigue sacando a relucir una fuente inagotable de centrales, y esta vez, el agua viene cercanas al Sena. El tiempo dirá si Badé está listo para dar el salto y ser el “nuevo Varane”. No lo sabe nadie, pero como decía Napoleón Bonaparte; “La victoria final pertenece a los más perseverantes” y de esto va sobrado el joven central francés.

 

Carlos Soler, el murciélago que guía al Valencia

Carlos Soler, el murciélago que guía al Valencia

Carlos Soler ha dado un paso gigante en su carrera deportiva esta presente temporada. El valenciano de 24 años, se ha hecho con el mando del equipo reconvirtiendo su posición y es, junto a José Luis Gayá, el capitán del Valencia.

 

Con Mestalla siempre en el corazón

Con solamente 7 años, Carlos Soler ingresaba en el filial del Valencia tras haber jugado en las escuelas de fútbol de Bonrepós y Mirambell.

Ya en sus inicios, se notaba que era un jugador especial, que tenía algo que el resto de los de su edad no tenían. Empezando como delantero en los equipos inferiores, a medida que subía de categoría, los entrenadores retrasaban su posición, colocándolo en el centro del campo como organizador o pivote defensivo gracias a su polivalencia.

Le bastaron dos temporadas en Segunda División B con el Valencia Mestalla para que en la siguiente a la de su debut deportivo, la 16-17, debutara como futbolista profesional en Primera División.

Con Prandelli como entrenador, Soler debuta en Anoeta en un partido que el equipo perdió, pero que fue el inicio de un jugador que, hoy en día, es una institución en el conjunto ché.

 

El sueño de Carlos Soler hecho realidad

Tras su debut ante la Real Sociedad, Soler comenzó a ser importante para el equipo, evolucionando a pasos agigantados y siendo útil en cualquier escenario.

Llegaba la temporada 18-19 y el centrocampista llevaba a sus espaldas ya muchos partidos vistiendo la camiseta del Valencia y contando con bastantes minutos de la mano de Marcelino en su 4-4-2. 51 partidos, marcando 4 goles y dando 2 asistencias, y acumulando un total de 3.839 minutos en todas las competiciones.

No obstante, el equipo quedaba eliminado de la Champions League tras caer en un grupo formado por el Manchester United, Juventus y Young Boys, pero lograba acceder a la Europa League para disputar los siguientes encuentros de la competición.

Un equipo plagado de enormes futbolistas como Parejo, Guedes, Ferrán Torres, Rodrigo y el propio Soler, fue capaz de hacer soñar a los valencianistas llegando a unas semifinales de la Europa League, quedando eliminados por el Arsenal tras realizar un excelente campeonato.

Lo que no sabían los valencianistas era que la gran hazaña estaba aún por llegar. El equipo se coló en la final de la Copa del Rey enfrentándose al FC Barcelona. En un duelo que se preveía favorito al campeón de liga, el Valencia se llevó el trofeo tras un partido bárbaro por parte de jugadores como Soler. Un título que servía como guinda de pastel de un año inolvidable.

 

 

Carlos Soler rescata a un Valencia en apuros

Tras un año donde el equipo quedó fuera de competiciones europeas, y en el que pesos pesados como Dani Parejo, Ferrán Torres, Rodrigo Moreno y más adelante Geoffrey Kondogbia, salieron del equipo, la situación del Valencia no invitaba al optimismo.

Los fichajes tampoco llegaron, y Javi Gracia tuvo que improvisar alineaciones para sacar los partidos adelante. En ese cúmulo de dudas y posibles salidas y entradas, emergió la figura de Carlos Soler como uno de los líderes de Mestalla.

Reconvirtiendo su posición a mediocentro por necesidad de efectivos, el joven valenciano se ha hecho con el mando del equipo dirigiendo el juego y dando una masterclass en muchos partidos. En un año tan difícil, está siendo fundamental para el Valencia que un chico de la casa esté dando tal rendimiento por la escasez de futbolistas en la plantilla.

Actualmente en 14 partidos de liga ya suma 6 goles, 4 asistencias, un 84 % de acierto en el pase y una media de 1,6 pases clave por partido. Además, con un hat-trick incluido a uno de los equipos más fuertes de La Liga Santander, el Real Madrid.

Pese a su juventud, Carlos Soler ha dado un paso hacia delante convirtiéndose en el eje principal del juego valencianista cuando más lo necesitaba su equipo. Independientemente de cuál sea su futuro, Mestalla nunca olvidará a aquel chico de la casa que se quedó cuando peor estaba la situación, y que ayudó, y de qué manera, a mantener el barco a flote. Este es Carlos Soler, y esto significa el amor verdadero por unos colores.

 

 

¿Cómo juega Carlos Soler?

Pese a que Marcelino acostumbró a situarlo en banda en su famoso 4-4-2, este año Carlos Soler ha tenido que modificar su demarcación para ayudar al equipo en la salida de balón en el centro del campo, tras la salida de Dani Parejo.

Soler es el encargado de sacar el balón desde la zona defensiva, actuando como creador de juego y sirviendo como base para construir la jugada de ataque. Además, gracias a su gran recorrido, es habitual que llegue a posiciones de ataque, descolgándose del otro pivote para incorporarse al área o ganar algún rechace que llegue a la frontal, y de ahí han llegado algunos de sus goles como el último frente al Valladolid.

Otra de sus características principales es su especialidad a balón parado. Como buen capitán y líder, Carlos Soler es el encargado de lanzar las faltas y los córners. Algo que justifica con creces con sus 3 asistencias en lo que llevamos de liga. Tampoco se queda corto en los lanzamientos de penalti, tal y como demostró ante el Real Madrid.

Pese a tener unas cifras destacables, el juego de Carlos Soler está enfocado más en lo colectivo que en lo individual. Es un claro ejemplo de lo que significa el sacrificio dentro de un equipo, siendo capaz tanto de marcar y asistir, como de bajar al barro para robar un balón y lanzar el contragolpe. Sin embargo, lo que verdaderamente está robando es el corazón de la afición valencianista, y eso no lo miden las estadísticas. Carlos Soler y Valencia, Valencia y Carlos Soler; Una relación de amor que solo acaba de empezar.

 

Unai Vencedor, el “katxorro” de Marcelino

Unai Vencedor, el “katxorro” de Marcelino

Unai Vencedor es otra de las perlas que ha salido recientemente de la cantera del Athletic Club. El bilbaíno de 20 años es la sensación de un centro del campo en el que jugadores como él brillan por su ausencia. Dando el salto al primer equipo de la mano de Gaizka Garitano, el joven centrocampista busca su continuidad con Marcelino García Toral.

 

De Lezama a San Mamés: El sueño de Unai Vencedor

Unai Vencedor ha sido clave en el Bilbao Athletic, donde ha jugado un total de 63 partidos, ha marcado 5 goles y ha repartido 8 asistencias. De la mano de Joseba Etxeberria, aprendió todo lo necesario para ser un centrocampista de calidad para el primer equipo.

Tras sus constantes buenas actuaciones y la falta de sangre nueva en el primer equipo, Gaizka Garitano le hizo debutar en la derrota frente a Osasuna en San Mamés. Su carta de presentación fue brillante. Fue titular en una 3-5-2 junto a Raúl García y Mikel Vesga, haciendo de guía en el césped del “botxo”. Un debut con la responsabilidad de sacar las faltas y los córners, el canterano respondió mandando un libre directo al larguero.

“Soy forofo del Athletic desde que nací, y esto es un sueño hecho realidad” – Unai Vencedor, tras su debut frente a Osasuna.

Tras este partido la afición bilbaína pedía más a un Unai Vencedor que hacía mucha falta, pero el centrocampista volvería al Bilbao Athletic. Allí disputaría lo que restaba de temporada, antes de anunciarse que la pretemporada de la presente campaña la haría con el primer equipo.

De esta manera, con la confianza de Gaizka Garitano y las constantes peticiones de la afición, Unai Vencedor se convertía en jugador del primer equipo, y su sueño se había cumplido.

 

La continuidad en un Athletic en horas bajas

El bilbaíno llegaba al primer equipo en un momento duro, un juego que no convencía, una afición cada vez más descontenta y unos resultados que no acompañaban. Además, la prensa especulaba con su posible salida a otro equipo, ya que no contaba para Gaizka Garitano.

Bajo el mando de quién le hizo debutar, tan solo disputó 16 minutos en las primeras diez jornadas de La Liga, pero tras el parón de selecciones volvió a jugar ante el Real Betis. Un resultado abultado y un partido de diez le dieron la continuidad necesaria, siendo a partir de ese momento indiscutible en el centro del campo junto a Mikel Vesga.

 

 

Tras la destitución de Gaizka Garitano en la jornada 17, llegaban las preguntas sobre si el nuevo entrenador contaría con él. Marcelino García Toral  fue el elegido para ocupar el banquillo de San Mamés, y en su primer partido al mando de “los leones”, Unai Vencedor fue el pivote titular en la famosa 4-4-2 del técnico asturiano.

 

El Athletic Club de Marcelino García Toral

Bajo la batuta del asturiano, el Athletic buscará ser un equipo más directo y más ofensivo que con Gaizka Garitano. El de Derio basaba su planteamiento en un sistema defensivo rocoso, mientras Marcelino busca más intensidad y movilidad en sus filas.

Marcelino hasta la fecha solo ha podido dirigir un partido con el Athletic Club, pero ya se vieron pinceladas en el juego. Salidas rápidas a la contra, mucha profundidad en ambas bandas con Yuri y Ander Capa, Iker Muniain y Óscar de Marcos jugando como interiores… Un estilo de juego al que el Athletic no jugaba desde la era de Marcelo Bielsa.

 

 

El equipo, tras únicamente dos entrenamientos con el técnico asturiano, ya tenía claras ciertas bases del juego que pretende implantar. Ante el F.C. Barcelona se vio a un Athletic jugando una 4-4-2 en el bloque medio de su campo, buscando la presión sobre quién va a recibir el pase y siempre tratando de salir a la contra con la velocidad de sus laterales e Iñaki Williams.

Un estilo de juego explosivo a la par de intenso con el que Marcelino busca cambiar el rumbo de un Athletic Club que se encontraba totalmente perdido en sus aspiraciones en La Liga.

¿Cómo juega Unai Vencedor?

Unai Vencedor es un centrocampista que puede jugar también de pivote, desempeñándose en ambas tesituras con comodidad. En el filial acostumbraba a jugar como pivote tras Sancet y Zárraga, siendo él quién sacaba el balón desde atrás bien en conducción o bien con desplazamientos en largo.

Su juego con balón destaca por la capacidad de cambiar el rumbo del esférico con un par de toques, visualizando a sus compañeros y oxigenando el juego en el momento preciso. Un pivote al uso en el que destaca su gran visión de juego y su buen entendimiento con sus compañeros.

En el primer equipo sigue desempeñando la misma función, liberando a Mikel Vesga del trabajo creativo y dejándole ser el box to box que busca Marcelino en esa parcela del campo. Aparte de trabajar con balón, su juego sin él también es muy importante, ya que no escatima en el esfuerzo a la hora de corregir errores suyos o de sus compañeros.

El centrocampista bilbaíno ha llegado muy joven al primer equipo, pero con 20 años ya demuestra una madurez en su juego que ilusiona. Se está convirtiendo en un jugador indispensable para ver a un Athletic mejor y más reconocible.

 

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