Guido Rodríguez, el chacal que necesita el Betis

Guido Rodríguez, el chacal que necesita el Betis

Guido Rodríguez está siendo un pilar fundamental para el Betis de Manuel Pellegrini. A sus 26 años es dueño y señor del centro del campo y está aportando esa entrega que tanta falta hacía en el Benito Villamarín. Es de lo más destacable esta temporada junto a toda una entidad como Sergio Canales.

 

Un trotamundos del fútbol sudamericano

Natural de Caseros, Guido Rodríguez comenzó su carrera futbolística en todo un coloso del balompié sudamericano: River Plate. Tras destacar con el segundo equipo en campañas anterioresel jovencísimo mediocentro comenzaba la pretemporada a mediados de 2014 con el primer equipo dirigido por Marcelo Gallardo, una temporada en la que conquistó dos títulos: la Copa Sudamericana y la Copa Libertadores.

Sin poder contar con minutos en el primer equipo de El Millonario, Guido ponía rumbo a Defensa y Justicia en forma de cesión para intentar ganarse un puesto en el equipo y evolucionar como futbolista. Conseguiría la continuidad que tanto hace falta en un jugador joven, pero tras finalizar la cesión se quedó sin hueco en el club donde había iniciado su carrera, teniendo que abandonar la entidad argentina.

Desembolsando una cantidad de 1,75 millones, Club Tijuana de México se hacía con los servicios del pivote argentino, un fichaje que lo llevaría al siguiente escalón profesional propiciando la atracción de grandes clubes de todo el continente.

 

La explosión de un argentino en tierras mexicanas

País nuevo y liga nueva, no pudieron frenar llegada de un argentino que llegó a la ciudad de Tijuana para ser indiscutible en el equipo y proclamarse como uno de los mejores jugadores de la liga mexicana. Con una personalidad insultante, Guido Rodríguez se ganó la confianza de la afición y entrenador nada más llegar al continente, gracias a su garra y entrega en todos los partidos.

Una temporada espectacular en 2016 tras disputar 42 partidos y marcar 5 goles, propiciaron que fuera nombrado como uno de los mejores jugadores del campeonato, despertando el interés de clubes como el América. Tanto fue, que desembolsaron la cantidad de 6,28 millones de euros para hacerse con sus servicios. En el conjunto de Miguel Herrera se estableció como una pieza imprescindible.

Tal fue su rendimiento, que llegaría uno de los momentos más esperados de un futbolista: la llamada de la selección Argentina. Debutando en 2017, Guido consiguió el sueño de todos los argentinos al sustituir a Paulo Dybala en un partido amistoso ante Australia, siendo llamado por la albiceleste regularmente a partir de entonces.

Dos años después, el Real Betis se hizo con los servicios del jugador por 4,5 millones de euros traspasando el océano atlántico para aterrizar en La Liga Santander.

 

 

Guido Rodríguez y la adaptación inmediata a La Liga Santander

Llegaba un desconocido Guido Rodríguez a la ciudad de Sevilla para ponerse a disposición del Real Betis en enero de 2020. Disputando apenas 14 partidos en su primera temporada, demostró su valía tanto para la competición como para el club, a pesar de la desastrosa planificación deportiva que conllevó al cese del entrenador Rubi.

Comenzaba la 20/21 con Manuel Pellegrini al mando del equipo y prácticamente con los mismos jugadores que el año anterior. Guido, se ganó la titularidad desde el primer momento, mostrando que, a pesar de ser un jugador destructivo, tiene grandes capacidades técnicas y no es un pivote al uso que solo sirve para defender.

A pesar del momento irregular que vive el conjunto bético, Guidoes de lo poco salvable en esta situación. Solo con su presencia, el Betis tiene otro aire, otro gen competitivo que hace que el equipo pueda competir como lo hacía antes, realizando grandes partidos como en el derbi sevillano. La difícil situación del club, pasa, en parte, porque el argentino esté bien, ya que su entrega y sacrificio mantienen al equipo a flote, un equipo que se hunde con facilidad.

Escoltando a Canales, Fekir, Lainez… el 5″ realiza una labor invisible en el centro del campo que siempre pasa desapercibida, pero que es necesaria para hacer brillar al resto de jugadores. Ese juego bajo la sombra, sucio y que no todo el mundo sabe hacer, es lo que caracteriza al argentino, consagrándose como un pilar fundamental en el doble pivote y haciendo olvidar a jugadores como William Carvalho o Andrés Guardado.

A medida que pasan los partidos, Guido crece a pasos agigantados, mostrándose cada vez más seguro con el balón en los pies y siendo uno de los fichajes que más rendimiento están dando en el Real Betis.

 

 

¿Cómo juega Guido Rodríguez?

El argentino se está consagrando como uno de los grandes recuperadores de La Liga Santander, siendo una pieza clave en el centro del campo y alcanzando registros que lo posicionan como una de las revelaciones del campeonato.

Jugando en el doble pivote del 4-2-3-1, Guido es el encargado de proteger todo lo que haya delante suya. Dejándole el protagonismo ofensivo a Canales, Fekir, Sanabria, Joaquín… Su labor principal es la de destruir el juego rival, recuperando balones y consiguiendo la posesión del balón. Dicha labor, se evidencia con sus 1,7 intercepciones por partido (vía sofascore), un dato que a medida que pasan los encuentros, crece de forma considerable.

A pesar de su rol como futbolista defensivo, no tiene que envidiar a nadie en cuanto al trato con el balón en los pies. Muestra de ello es su porcentaje de acierto en el pase: promedia un 89% de pases completados en campo propio y un 85% por partido (vía sofascore), algo que refleja su importancia a la hora de sacar el balón y sus pocas pérdidas en campo propio.

Garra y sacrificio es lo que está demostrando Guido Rodríguez, un jugador que se está dejando querer por la afición bética gracias a sus actuaciones en cada partido, dejándose todo lo que tiene en el campo y sin reprochar nada a nadie. Esa nobleza, combinada con la sangre hirviente en su juego, está consiguiendo ayudar al Betis a levantar el vuelo.

 

 

 

Carlos Soler, el murciélago que guía al Valencia

Carlos Soler, el murciélago que guía al Valencia

Carlos Soler ha dado un paso gigante en su carrera deportiva esta presente temporada. El valenciano de 24 años, se ha hecho con el mando del equipo reconvirtiendo su posición y es, junto a José Luis Gayá, el capitán del Valencia.

 

Con Mestalla siempre en el corazón

Con solamente 7 años, Carlos Soler ingresaba en el filial del Valencia tras haber jugado en las escuelas de fútbol de Bonrepós y Mirambell.

Ya en sus inicios, se notaba que era un jugador especial, que tenía algo que el resto de los de su edad no tenían. Empezando como delantero en los equipos inferiores, a medida que subía de categoría, los entrenadores retrasaban su posición, colocándolo en el centro del campo como organizador o pivote defensivo gracias a su polivalencia.

Le bastaron dos temporadas en Segunda División B con el Valencia Mestalla para que en la siguiente a la de su debut deportivo, la 16-17, debutara como futbolista profesional en Primera División.

Con Prandelli como entrenador, Soler debuta en Anoeta en un partido que el equipo perdió, pero que fue el inicio de un jugador que, hoy en día, es una institución en el conjunto ché.

 

El sueño de Carlos Soler hecho realidad

Tras su debut ante la Real Sociedad, Soler comenzó a ser importante para el equipo, evolucionando a pasos agigantados y siendo útil en cualquier escenario.

Llegaba la temporada 18-19 y el centrocampista llevaba a sus espaldas ya muchos partidos vistiendo la camiseta del Valencia y contando con bastantes minutos de la mano de Marcelino en su 4-4-2. 51 partidos, marcando 4 goles y dando 2 asistencias, y acumulando un total de 3.839 minutos en todas las competiciones.

No obstante, el equipo quedaba eliminado de la Champions League tras caer en un grupo formado por el Manchester United, Juventus y Young Boys, pero lograba acceder a la Europa League para disputar los siguientes encuentros de la competición.

Un equipo plagado de enormes futbolistas como Parejo, Guedes, Ferrán Torres, Rodrigo y el propio Soler, fue capaz de hacer soñar a los valencianistas llegando a unas semifinales de la Europa League, quedando eliminados por el Arsenal tras realizar un excelente campeonato.

Lo que no sabían los valencianistas era que la gran hazaña estaba aún por llegar. El equipo se coló en la final de la Copa del Rey enfrentándose al FC Barcelona. En un duelo que se preveía favorito al campeón de liga, el Valencia se llevó el trofeo tras un partido bárbaro por parte de jugadores como Soler. Un título que servía como guinda de pastel de un año inolvidable.

 

 

Carlos Soler rescata a un Valencia en apuros

Tras un año donde el equipo quedó fuera de competiciones europeas, y en el que pesos pesados como Dani Parejo, Ferrán Torres, Rodrigo Moreno y más adelante Geoffrey Kondogbia, salieron del equipo, la situación del Valencia no invitaba al optimismo.

Los fichajes tampoco llegaron, y Javi Gracia tuvo que improvisar alineaciones para sacar los partidos adelante. En ese cúmulo de dudas y posibles salidas y entradas, emergió la figura de Carlos Soler como uno de los líderes de Mestalla.

Reconvirtiendo su posición a mediocentro por necesidad de efectivos, el joven valenciano se ha hecho con el mando del equipo dirigiendo el juego y dando una masterclass en muchos partidos. En un año tan difícil, está siendo fundamental para el Valencia que un chico de la casa esté dando tal rendimiento por la escasez de futbolistas en la plantilla.

Actualmente en 14 partidos de liga ya suma 6 goles, 4 asistencias, un 84 % de acierto en el pase y una media de 1,6 pases clave por partido. Además, con un hat-trick incluido a uno de los equipos más fuertes de La Liga Santander, el Real Madrid.

Pese a su juventud, Carlos Soler ha dado un paso hacia delante convirtiéndose en el eje principal del juego valencianista cuando más lo necesitaba su equipo. Independientemente de cuál sea su futuro, Mestalla nunca olvidará a aquel chico de la casa que se quedó cuando peor estaba la situación, y que ayudó, y de qué manera, a mantener el barco a flote. Este es Carlos Soler, y esto significa el amor verdadero por unos colores.

 

 

¿Cómo juega Carlos Soler?

Pese a que Marcelino acostumbró a situarlo en banda en su famoso 4-4-2, este año Carlos Soler ha tenido que modificar su demarcación para ayudar al equipo en la salida de balón en el centro del campo, tras la salida de Dani Parejo.

Soler es el encargado de sacar el balón desde la zona defensiva, actuando como creador de juego y sirviendo como base para construir la jugada de ataque. Además, gracias a su gran recorrido, es habitual que llegue a posiciones de ataque, descolgándose del otro pivote para incorporarse al área o ganar algún rechace que llegue a la frontal, y de ahí han llegado algunos de sus goles como el último frente al Valladolid.

Otra de sus características principales es su especialidad a balón parado. Como buen capitán y líder, Carlos Soler es el encargado de lanzar las faltas y los córners. Algo que justifica con creces con sus 3 asistencias en lo que llevamos de liga. Tampoco se queda corto en los lanzamientos de penalti, tal y como demostró ante el Real Madrid.

Pese a tener unas cifras destacables, el juego de Carlos Soler está enfocado más en lo colectivo que en lo individual. Es un claro ejemplo de lo que significa el sacrificio dentro de un equipo, siendo capaz tanto de marcar y asistir, como de bajar al barro para robar un balón y lanzar el contragolpe. Sin embargo, lo que verdaderamente está robando es el corazón de la afición valencianista, y eso no lo miden las estadísticas. Carlos Soler y Valencia, Valencia y Carlos Soler; Una relación de amor que solo acaba de empezar.

 

Rober González, el águila imperial pío pío

Rober González, el águila imperial pío pío

Rober González está siendo todo un descubrimiento esta temporada en La Liga Smartbank. El atacante extremeño ha debutado en la categoría de plata tras ascender de Tercera a Segunda B con el filial del Betis la campaña pasada, y su impacto está siendo increíble. De hecho, el Betis se está planteando repescarlo en el mercado de invierno para jugar La Liga Santander.

 

Un aguilucho emigrando al Real Betis

Rober González fichó en la 13/14 por el Betis procedente del Mérida con 13 años recién cumplidos. Es bastante habitual que el Betis se fije en talentos extremeños de cara a su cantera, y viendo el nivel que está mostrando no extraña que lo quisieran fichar en su día. Lo que no es habitual es ver a futbolistas de Extremadura en la élite y el atacante del Betis puede llevar esa responsabilidad. Rober es uno de muchos ejemplos que tienen que salir fuera para buscar un futuro mejor. El talento y el potencial de muchos futbolistas no se corresponde con la calidad de las instalaciones, como ya han declarado varios entrenadores que se han dedicado al fútbol formativo.

Su primera temporada en el filial verdiblanco es la 17/18. Debuta con 16 años y disputa un total de 25 partidos, algunos de suplente y otros de titular, anotando 5 goles. El equipo desciende de Segunda B a Tercera, donde estaría estos dos últimos años. A pesar de jugar en una categoría muy baja respecto a la del primer equipo, comienza a llamar la atención por su buen rendimiento y llega a ir convocado a algún partido, debutando en Copa del Rey contra el Racing de Santander.

El curso pasado el Betis Deportivo consigue el ascenso a la categoría de bronce con Rober siendo pieza clave una vez más, por lo que recibe la llamada de Pepe Mel gracias a su conexión con el Betis y se va cedido a Las Palmas.

 

Rober González y su explosión con Pepe Mel

En esta temporada de debut en La Liga Smartbank se podía esperar que le costara adaptarse, pero su crecimiento ha sido casi instantáneo. Ha sido titular en 17 de los 19 partidos de liga que ha disputado, perdiéndose tan solo dos. Pepe Mel le ha dado la confianza necesaria para que se acostumbrara al nuevo ritmo de partido y el nivel de las defensas rivales. El ex entrenador bético ha hecho de mentor de la futura perla del Benito Villamarín, creando un beneficio tanto para el Betis como para su actual equipo, Las Palmas, que se ha asentado en la media tabla desde su descenso.

 

 

Las Palmas era un club perfecto para crecer. Perdía a hombres importantes como Rubén Castro, Jonathan Viera o Pedri y requerían de un líder. Además no existía la presión de otros clubes a la hora de ascender o no descender. Por tanto, podía estar enfocado en desarrollar su fútbol.

En los primeros partidos le costó arrancar, aunque ya se vieron destellos de su calidad. En la cuarta jornada consiguió su primer gol y a su vez la primera victoria. Fue un impulso de energía y tranquilidad tanto para el jugador como el equipo en general y prolongó una buena racha de partidos sin perder. En las 7 primeras jornadas, tan solo se perdió un encuentro, el primero contra el Leganés, lo que le proporcionó un buen colchón al equipo para afrontar una posible mala racha.

Su rendimiento también ha llamado la atención de la selección española, donde ha jugado en las categorías inferiores hasta la sub 20, por lo que el siguiente paso sería esperar la llamada de Luis de la Fuente para la sub 21.

 

¿Cuál es su encaje en Las Palmas?

Pepe Mel apuesta prácticamente siempre por un 4-1-4-1 aunque varía dentro del mismo esquema dependiendo de los perfiles de sus futbolistas. Rober, al igual que ha hecho a lo largo de su carrera, suele ocupar la banda derecha. Aún así, puede jugar en cualquier zona de ataque gracias a ser casi ambidiestro. En los últimos partidos lo hemos visto también en punta debido a que Pepe Mel no termina de encontrar un nueve referencia a pesar de contar con tres en plantilla más Clau del filial. En ese sentido recuerda a un futbolista un año mayor que él, como es Ferrán Torres, que ya ha alcanzado cotas muy altas pese a su juventud.

Normalmente el extremeño está acompañado de jugadores con gran toque de balón, pero poco profundos y verticales. Esto provoca que el papel de Rober González sea incluso más importante a la hora de abrir defensas rivales, ya que Las Palmas normalmente busca dominar los partidos tanto en defensa como en ataque a través de la posesión.

 

 

¿Cómo juega Rober González?

Rober González es más que un extremo, un atacante. Posee las características de los extremos modernos. Eso se traduce en estar más enfocado a la finalización y a los metros finales. Por ello, puede jugar en cualquier parcela del ataque, ya que va a cumplir una función similar aunque parta de zonas diferentes. Esa función consiste en ser lo más determinante posible en los últimos metros del campo a través del desborde y la verticalidad. Esa mentalidad le ha hecho anotar 5 goles y dar 2 asistencias en La Liga Smartbank.

No es un extremo regateador tradicional. Completa un 48% de regates por partido, una cifra correcta sobre todo teniendo en cuenta que no es ni su especialidad ni su función, sino un recurso.

Es sacrificado en defensa a la hora de presionar e imprimir intensidad pero sufre a la hora de defender más atrás, sobre todo por arriba. Tan solo gana un 30% de duelos aéreos debido a su 1,69 m de altura. Aún así no es algo alarmante ya que no es una característica primordial en su juego. En cambio, sí destaca por tener una buena visión del fútbol en su cabeza. Quizás no es lo primero en lo que se fija el espectador al verle, pero es capaz de imaginar jugadas muy peligrosas en poco espacio. Además, es humilde y tiene las cosas claras. Sabe que su carrera acaba de empezar y no puede echarlo todo a perder.

Rober González va camino de convertirse en un gran jugador en el futuro. Hay que ver su techo, posiblemente pronto en La Liga Santander. Es un futbolista aún incompleto por su juventud, pero es una de esas joyas escondidas que nos proporciona La Liga Smartbank cada año.

 

Unai Vencedor, el “katxorro” de Marcelino

Unai Vencedor, el “katxorro” de Marcelino

Unai Vencedor es otra de las perlas que ha salido recientemente de la cantera del Athletic Club. El bilbaíno de 20 años es la sensación de un centro del campo en el que jugadores como él brillan por su ausencia. Dando el salto al primer equipo de la mano de Gaizka Garitano, el joven centrocampista busca su continuidad con Marcelino García Toral.

 

De Lezama a San Mamés: El sueño de Unai Vencedor

Unai Vencedor ha sido clave en el Bilbao Athletic, donde ha jugado un total de 63 partidos, ha marcado 5 goles y ha repartido 8 asistencias. De la mano de Joseba Etxeberria, aprendió todo lo necesario para ser un centrocampista de calidad para el primer equipo.

Tras sus constantes buenas actuaciones y la falta de sangre nueva en el primer equipo, Gaizka Garitano le hizo debutar en la derrota frente a Osasuna en San Mamés. Su carta de presentación fue brillante. Fue titular en una 3-5-2 junto a Raúl García y Mikel Vesga, haciendo de guía en el césped del “botxo”. Un debut con la responsabilidad de sacar las faltas y los córners, el canterano respondió mandando un libre directo al larguero.

“Soy forofo del Athletic desde que nací, y esto es un sueño hecho realidad” – Unai Vencedor, tras su debut frente a Osasuna.

Tras este partido la afición bilbaína pedía más a un Unai Vencedor que hacía mucha falta, pero el centrocampista volvería al Bilbao Athletic. Allí disputaría lo que restaba de temporada, antes de anunciarse que la pretemporada de la presente campaña la haría con el primer equipo.

De esta manera, con la confianza de Gaizka Garitano y las constantes peticiones de la afición, Unai Vencedor se convertía en jugador del primer equipo, y su sueño se había cumplido.

 

La continuidad en un Athletic en horas bajas

El bilbaíno llegaba al primer equipo en un momento duro, un juego que no convencía, una afición cada vez más descontenta y unos resultados que no acompañaban. Además, la prensa especulaba con su posible salida a otro equipo, ya que no contaba para Gaizka Garitano.

Bajo el mando de quién le hizo debutar, tan solo disputó 16 minutos en las primeras diez jornadas de La Liga, pero tras el parón de selecciones volvió a jugar ante el Real Betis. Un resultado abultado y un partido de diez le dieron la continuidad necesaria, siendo a partir de ese momento indiscutible en el centro del campo junto a Mikel Vesga.

 

 

Tras la destitución de Gaizka Garitano en la jornada 17, llegaban las preguntas sobre si el nuevo entrenador contaría con él. Marcelino García Toral  fue el elegido para ocupar el banquillo de San Mamés, y en su primer partido al mando de “los leones”, Unai Vencedor fue el pivote titular en la famosa 4-4-2 del técnico asturiano.

 

El Athletic Club de Marcelino García Toral

Bajo la batuta del asturiano, el Athletic buscará ser un equipo más directo y más ofensivo que con Gaizka Garitano. El de Derio basaba su planteamiento en un sistema defensivo rocoso, mientras Marcelino busca más intensidad y movilidad en sus filas.

Marcelino hasta la fecha solo ha podido dirigir un partido con el Athletic Club, pero ya se vieron pinceladas en el juego. Salidas rápidas a la contra, mucha profundidad en ambas bandas con Yuri y Ander Capa, Iker Muniain y Óscar de Marcos jugando como interiores… Un estilo de juego al que el Athletic no jugaba desde la era de Marcelo Bielsa.

 

 

El equipo, tras únicamente dos entrenamientos con el técnico asturiano, ya tenía claras ciertas bases del juego que pretende implantar. Ante el F.C. Barcelona se vio a un Athletic jugando una 4-4-2 en el bloque medio de su campo, buscando la presión sobre quién va a recibir el pase y siempre tratando de salir a la contra con la velocidad de sus laterales e Iñaki Williams.

Un estilo de juego explosivo a la par de intenso con el que Marcelino busca cambiar el rumbo de un Athletic Club que se encontraba totalmente perdido en sus aspiraciones en La Liga.

¿Cómo juega Unai Vencedor?

Unai Vencedor es un centrocampista que puede jugar también de pivote, desempeñándose en ambas tesituras con comodidad. En el filial acostumbraba a jugar como pivote tras Sancet y Zárraga, siendo él quién sacaba el balón desde atrás bien en conducción o bien con desplazamientos en largo.

Su juego con balón destaca por la capacidad de cambiar el rumbo del esférico con un par de toques, visualizando a sus compañeros y oxigenando el juego en el momento preciso. Un pivote al uso en el que destaca su gran visión de juego y su buen entendimiento con sus compañeros.

En el primer equipo sigue desempeñando la misma función, liberando a Mikel Vesga del trabajo creativo y dejándole ser el box to box que busca Marcelino en esa parcela del campo. Aparte de trabajar con balón, su juego sin él también es muy importante, ya que no escatima en el esfuerzo a la hora de corregir errores suyos o de sus compañeros.

El centrocampista bilbaíno ha llegado muy joven al primer equipo, pero con 20 años ya demuestra una madurez en su juego que ilusiona. Se está convirtiendo en un jugador indispensable para ver a un Athletic mejor y más reconocible.

 

Yeremy Pino, el jaguar canario

Yeremy Pino, el jaguar canario

Yeremy Pino es la sensación de La Liga. Desde aquel debut ante el Sivasspor el 22 de octubre de 2020 en Europa League, la ilusión crece de forma agigantada. El Villarreal, una vez más, saca un talento a relucir gracias a su gran trabajo de scouting a la hora de potenciar su cantera. Es tan brillante el trabajo de las categorías inferiores, que pueden elegir como si se tratara de una baraja de cartas. Una mano ganadora, que cuenta con nombres como Pau Torres, Samu Chukwueze, Raba o Fer Niño. Tampoco se debe olvidar a ciertos veteranos, la otra mano, como son Mario Gaspar, Moi Gómez o Manu Trigueros.

Pero si hay un jugador que está explotando a una temprana edad y emergiendo como un talento único, ese es Yeremy Pino. El extremo canario, de tan solo 18 años, ha sido capaz de marcar en las tres competiciones (Liga, Copa y Europa League) y de aportar una estabilidad por la banda izquierda para Unai Emery, algo que no encontraba con otras piezas como con el japonés Takefusa Kubo, que probablemente, abandonará el submarino amarillo en este mercado de invierno.

 

¿Quién es Yeremy Pino? Esencia del fútbol callejero

Natural de Las Palmas de Gran Canaria y del 2002, inició su carrera en el Barrio Atlántico, el Huracán y la UD Las Palmas. Posteriormente, recaló en la cantera amarilla en 2016, donde ha pasado en un año de jugar en el Villarreal C en Tercera División a jugar en el primer equipo. Fijo en todas las categorías inferiores de la selección española, el extremo posee un talento innato, que se ha visto potenciando en los filiales del equipo castellonense.

Con esencia de futbolista callejero, aún posee aquellos rasgos cuando jugaba en la calle, de ahí que sea un jugador tan diferente que hace recordar a viejas glorias del fútbol que a la modernización actual que vive el deporte rey en lo que se refiere a formación de las futuras promesas.

 

Relación indirecta con el F.C. Barcelona

En un torneo de selecciones autonómicas, Yeremy formó parte de la selección canaria, siendo el más destacado del conjunto isleño en aquel torneo. Perteneciente al cadete de la UD Las Palmas, el F.C. Barcelona y el Villarreal mostraron un interés crónico por el progreso del futbolista. Si bien es cierto que los culés hicieron más interés presencial en aquellas fechas (fue el técnico blaugrana del cadete A a verle presencialmente), el submarino no hizo aguas, ya que fue el primero en presentar la oferta y además, el proyecto convenció más al propio jugador y a su familia.

Si hubiera aceptado aquella petición azulgrana, quién sabe si ahora estaría compartiendo vestuario junto a otro canario emergente como Pedri y con Ansu Fati, futbolistas que son de su misma generación. Precisamente, Pedri le quitó el privilegio de forma no intencionada de disputar el Mundial sub 17 a Yeremy, tras sufrir un balonazo que le provocó un traumatismo ocular.

 

 

Unai Emery y el Villarreal, confianza en Yeremy

En el Villarreal, todos los estamentos están encantados con el extremo. Aunque Unai Emery es su descubridor en el fútbol profesional, anteriormente, en el filial le observo de cerca Nando Martínez, integrante del cuerpo técnico.

“Yeremy es un futbolista táctico e inteligente, que mantiene su aprendizaje del fútbol callejero. Demuestra su mejor versión cuando el reto es más difícil, por eso crece su potencial ”, manifestó Nando Martínez en una entrevista a El País.

Además, en el club están encantados con su comportamiento profesional, destacando que lucha por mejorar en el día a día y que su máxima ilusión es el fútbol, equilibrando bien los entrenamientos y la faceta nutritiva.

“A veces iba acelerado. Hoy, en cambio, ha sabido cuándo acelerar y cuándo parar, ese equilibrio importante que se llama toma de decisiones. Como entrenador, tengo que seguir a que obtenga experiencias para que se desarrolle como futbolista, declaró Unai Emery en rueda de prensa tras el partido ante el Athletic”.

Con dos goles en la Copa del Rey, un tanto y una asistencia en Liga y una actuación destacable en la Europa League, donde anotó un gol ante el Qarabag, Yeremy ha sabido establecerse en el extremo izquierdo de manera brillante.

 

 

¿Cómo juega Yeremy Pino?

El joven de 18 años se puede desenvolver como extremo y como mediapunta. En la primera, puede hacerlo por la natural, ya que es diestro, o a pierna cambiada, desde la izquierda. Con Emery, casi siempre ha partido desde la izquierda, aunque se le ha visto en algunos tramos cambiarse de banda.

Es un jugador explosivo, con gran facilidad para regatear. Como dicen los argentinos, es un gambeteador nato. Criado en el barrio de La Feria, como Jonathan Vieira, asombra con su potente arrancada, donde se mueve de maravilla cuando el juego es sin espacios. Su técnico, Unai Emery, destaca la versatilidad que tiene, tanto de recursos futbolísticos como de posiciones sobre el terreno de juego.

Por otro lado, es un jugador que si el rival le da metros, no tiene dudas en encarar. Asimismo, es muy participativo en el juego con balón pero también sin el. Un extremo, que al contrario que Hakim Ziyech o su propio compañero Chukwueze, que son de perfil más individualista, es muy asociativo, que siempre quiere conectar con sus compañeros.

Con un valor de mercado de 5 millones de euros según Transfermarkt y  una cláusula cercana a los 15 millones, los grandes equipos ya echan el ojo a Yeremy Pino. Un jugador comodín, ya que regatea y encara, aspecto que se está perdiendo en el fútbol moderno. Su polivalencia ofensiva hace que crezca el interés sobre él. Sin dudas, a pesar de su juventud, su historial hasta el momento indica que el talento de La Feria está capacitado para dar el salto a un equipo top pero como dice Emery, necesita más experiencia para pulir a la perfección todas sus cualidades.

 

 

 

Mickael Malsa, “le poulpe” granota

Mickael Malsa, “le poulpe” granota

El Levante ha encontrado el equilibrio necesario gracias a un protagonista que nadie esperaba: Mickael Malsa. El pivote defensivo francés se ha ganado a la afición gracias a sus grandes actuaciones en los últimos partidos y es una pieza clave en el esquema de Paco López.

 

Mickael Malsa, de “los otros” desde siempre

Natural de París, comenzó su carrera como futbolista profesional en las categorías inferiores del F.C. Sochaux donde terminaría debutando en la Ligue 1 durante la temporada 13-14. Tras no cuajar en su país natal, llegó al Royal Amberes belga donde disputó dos temporadas sin tener tampoco demasiado protagonismo.

Sería en su siguiente destino, el Avranches francés, donde su peso en el equipo fue algo más decente, realizando mejores actuaciones que en sus clubes anteriores y propiciando su fichaje al Fortuna Sittard holandés. Sin embargo, fue cedido al Platanias griego durante media temporada hasta regresar de vuelta al equipo holandés.

Parecía que su carrera se iba a estancar como la de aquellos jugadores que van de cesión en cesión, sin embargo, le llegaría la oportunidad de resarcirse y demostrar a la gente lo capacitado que estaba para triunfar en el fútbol cuando aterrizó en el Albacete C.F durante la temporada 18-19 y jugar en La Liga Smartbank.

 

 

La revolución Malsa en la Copa del Rey

Fichaje mediático el del Albacete en la temporada 18-19 de Mickael Malsa, que llegaba para reforzar el mediocampo y ser indiscutible en el equipo. No solo fue titular jugando un total de 32 partidos, sino que el equipo llegó a quedarse 4º clasificado, disputando los play-off de ascenso sin ser uno de los favoritos para intentar llegar a Primera División.

Tras esta grandísima temporada, el Mirandés conseguiría hacerse con los servicios del francés para la 19-20 y su impacto en el equipo fue inmediato.

El equipo logró realizar una gran campaña gracias al joven mediocentro recuperando balones de forma insaciable en cada partido. Sin embargo, sería en la Copa del Rey cuando se dio a conocer gracias a sus actuaciones y al papel del equipo en la competición, logrando llegar a las semifinales.

Partidos ante Celta de Vigo, Sevilla, Villarreal y Real Sociedad sirvieron como carta de presentación de un auténtico pulpo capaz de destruir la generación de juego de equipos bastante superiores, para hacerse con el dominio del balón y sirviendo como base para poner contra las cuerdas a jugadores de primer nivel.

Esta gran temporada sumada a sus actuaciones en copa, desembocó en que el Levante fichara al francés para las próximas cuatro temporadas.

 

 

Mickael Malsa y su importancia en el Levante

Con la llegada del Malsa al equipo, aparecían diferentes variantes para el once de Paco López de cara a la nueva temporada con una plantilla plagada de mediocentros.

El francés no comenzó de titular nada más llegar, sino que a base de esfuerzo y aprovechando las oportunidades, lograría hacerse un hueco y contar con la confianza del entrenador.

Tras debutar en la jornada 2 ante Osasuna, no ha parado de disputar partidos y Paco López le ha confiado el centro del campo del equipo, siendo el 4º jugador que más minutos ha jugado con la elástica granota.

Su despliegue, intensidad y valía en cada partido, han hecho que se gane a pulso su titularidad y es indiscutible en el centro del campo levantinista. Ya sea acompañado de otro pivote como Vukcevic Radoja, o con un jugador más creativo como Rochina o Campaña, es imprescindible para los intereses del Levante y lo está demostrando.

“Para mí la cosa más importante es trabajar. Cada partido es una final tanto si estoy en el once inicial como si empiezo el partido en el banquillo” – Mickael Malsa.

 

 

¿Cómo juega Mickael Malsa?

Característico por tener un físico descomunal, Mickael Malsa es un jugador sin miedo, que disputa cualquier batalla en el centro del campo y que es capaz de abarcar muchísimo terreno, siendo indispensable a la hora de hacer coberturas defensivas a sus compañeros.

Ya en Mirandés Albacete demostró ese despliegue físico poderoso que lo caracteriza, y esta temporada lo está reafirmando. Con su 1,79 m de altura, demuestra esa cualidad de disputar y recuperar cualquier balón que se encuentre por su zona, además de ser tremendamente regular en cada partido independientemente del rival.

Además, esta campaña ha conseguido dar ese salto técnico que es tan difícil para la mayoría de jugadores que llegan de categorías inferiores. A pesar de ser un pivote defensivo, tiene cualidades técnicas aceptables y tanto para sacar el balón, como para distribuir el juego, es más que válido.

Promedia 1.5 intercepciones por partido junto a un 88% de pases completados en campo propio (vía sofascore), dos cualidades que ejemplifican el tipo de jugador que es Mickael Malsa: un recuperador nato de balones, pero buen tacto con el balón en los pies.

En el poco tiempo que llevamos de liga, Mickael Malsa es uno de los jugadores más importantes del Levante, ya que han encontrado en él el equilibrio que tanto buscaba el equipo. La regularidad levantinista pasa por el acierto de francés y si este logra mantenerla durante gran parte de la temporada, los granotas van a ser un hueso duro de roer.

 

 

 

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