José Pozo está siendo uno de los mejores jugadores de La Liga Smartbank. El mediapunta español tiene calidad a raudales, pero también algunos problemas para darle continuidad a su buen juego. Si el Rayo quiere volver a La Liga Santander, el ascenso pasa en gran parte por sus botas, ya que es el jugador que eleva a otra dimensión el juego de los de Iraola.

 

Del Manchester City al Almería

El futbolista malagueño fichó en la 11/12 por el Manchester City procedente del Real Madrid con tan solo 15 años. Nuevo país y cultura a una edad muy temprana que iba a condicionarle en su carrera. Esto podría influirle para bien o para mal. Al final se adapta y tras tres temporadas y un anuncio de Colacao junto a Pablo Maffeo que muchos recuerdan, ficha por el Almería.

En esa primera temporada en segunda el equipo se salva por la mínima y Pozo es titular habitual, sobre todo en la segunda vuelta. Desde entonces su progresión fue en aumento. Durante esos años cosechó cada vez mejores cifras, a pesar de que el club solía estar en esa parte media-baja de la tabla.

En la 18/19 ficha por el Rayo Vallecano, que acababa de ascender a La Liga Santander. En la primera mitad de curso entraba y salía de las alineaciones, quedándose fuera de algunas convocatorias incluso. En el último tramo de temporada encontró la continuidad necesaria con Paco Jémez, ya con Míchel destituido. Encadenó una serie de partidos muy buenos , siendo una de las piezas más importantes del equipo junto a Raúl de Tomás. El Rayo descendió, pero estaba claro que Pozo debía ser clave en el regreso a Primera, al igual que había sido en las categorías inferiores de España o en el Almería.

 

 

José Pozo, y su importancia en el Rayo Vallecano

En estas dos temporadas en La Liga Smartbank ha dejado a deber. El curso anterior se perdió toda la segunda vuelta por estar lesionado y no terminó de encontrar continuidad en su juego cuando estuvo disponible.

Esta campaña con el cambio de entrenador, se esperaba que volviera a mostrar todas sus cualidades. Con Iraola está siendo habitual en el once y ha cuajado muy buenos partidos puntualmente, aunque es el cambio preferido del técnico vasco. El único encuentro que ha disputado completo ha sido el de este fin de semana contra el Alcorcón, que se decidió a favor del Rayo en los minutos finales.

A nadie se le escapa que si Pozo sonríe, los aficionados y el equipo en general también. La cuestión es la regularidad con que lo hace, la continuidad de esa brillantez que muchas veces se queda en destellos. Iraola debe potenciarle a través del sistema. El curso anterior en el Mirandés apostó por Antonio Sánchez en el 4-2-3-1 habitual del técnico vasco, un perfil box to box completamente distinto. Es decir, la cuestión no es la posición que ocupe, ya se le está dejando ese espacio de enganche para él, sino el rol que se le otorgue en el sistema.

 

 

¿Cuál es su encaje en el Rayo en su lucha por el ascenso?

Iraola varía mucho de sistema aunque siempre tiene como base el 4-2-2. Luego puede derivar en esquemas parecidos dependiendo del rol o los perfiles de los futbolistas, por lo que suele acabar en un 4-2-3-1 con Pozo en esa posición de “10”. El centro del campo cuenta con muchos perfiles y todos de gran nivel, pero el malagueño es sin duda el mejor en tres cuartos de campo, ya que Trejo o Comesaña, que pueden ocupar también esa zona, rinden mejor un poco más atrás.

Normalmente el español está acompañado de jugadores rápidos en banda, de uno contra uno y verticales, lo que le facilita la creación de espacios en el último tercio. En punta es donde más variantes hay. Iraola está apostando por segundas puntas más móviles para ir al espacio o un nombre más fijo como Yacine Qasmi para poner de cara a los demás. Sea cual sea el compañero, Pozo se ve beneficiado y eso es lo más importante.

 

¿Cómo juega José Pozo?

José Pozo es un centrocampista español de perfil creativo, aspecto clave para entender su fútbol. A diferencia de otros mediapuntas, sí es perfectamente adaptable a la posición de interior. No es un finalizador a pesar de jugar bastante adelantado, sino que es un generador de juego constante. De hecho el gol es una de sus asignaturas pendientes. A pesar de anotar 2 esta temporada, ha fallado varias ocasiones claras. Por ello tiene otras virtudes,  ya que sabe jugar de espaldas muy bien y girar sobre sí mismo, saltando presiones en salida de balón o siendo muy útil ante defensas cerradas. En total completa un 74 % de regates que intenta por partido, una auténtica barbaridad.

Es sacrificado en defensa y esa es otra de las razones por las que puede jugar algo más retrasado. Gana un 56 % de los duelos en el suelo que disputa. En cambio, por arriba sufre bastante como es normal por su físico. Su 1,70 solo le permite ganar un 32% de disputas por arriba. Es un jugador muy limpio, ya que aún no le han sacado ninguna tarjeta. Suele robar balones sin falta, algo muy importante para lanzar transiciones, siendo además un gran pasador, sobre todo en corto. Siempre suele acumular bastantes asistencias, aunque este curso no se ha estrenado todavía.

El malagueño es el motor del Rayo Vallecano, el timón de un barco que tiene algunas averías por los problemas económicos del club, pero que puede salir a flote si asciende a La Liga Santander. De hecho, él mismo y otros futbolistas se han manifestado públicamente criticando la gestión. Es el capitán que busca desesperado alguna isla para embarcar y terminar de explotar, e Iraola puede ser el guía, el mapa que le ayude a conseguirlo.

 

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