Después de un arranque ilusionante, el Villarreal está en los puestos altos de la tabla. Nombres como Gerard Moreno, Dani Parejo o Pau Torres se le vienen a la cabeza a cualquiera que hable sobre el conjunto amarillo, un equipo que con Emery a la cabeza, está cuajando uno de los mejores arranques ligueros del club. Sin embargo, el nombre de Manuel Trigueros no resuena con tanta fuerza y es el trabajo que realiza en la sombra, lo que propicia, en gran parte, el éxito del submarino amarillo.

 

Amor por el Submarino Amarillo

Tras pasar por el juvenil del Talavera de la Reina, además de Barcelona y Real Murcia, llegaba un jovencísimo Manu Trigueros a la ciudad de Castellón para incorporarse al Villarreal en la temporada 10-11.

Su debut llegó en la 12-13 cuando el equipo aún se encontraba en Segunda División, siendo la primera piedra de un camino que está durando años y que ha propiciado que el manchego se convierta en toda una entidad del club.

Pasaban las temporadas y el joven mediocentro crecía a pasos agigantados consagrándose como titular en el equipo. Sin embargo, dos años sirvieron como punto de inflexión en su carrera por el paso al frente que dio al echarse el equipo a la espalda: la 16-17 y 17-18.

Durante la 16-17 se recordará aquel gran doble pivote formado por Trigueros-Bruno Soriano que tantas alegrías dio a los aficionados del Villarreal, aunque tuvo que luchar por ganarse la titularidad debido a la llegada de un gran Tomás Pina, que estuvo luchando por ganarse el puesto.

La temporada siguiente llegaría aquella lesión que ensució los últimos años de la carrera de Bruno Soriano, alejándolo de los terrenos de juego durante tres campañas hasta que colgó las botas. En dicha temporada, Manu Trigueros fue fundamental supliendo al gran capitán y siendo capital para el equipo dirigido por Marcelino.

8 temporadas después de su llegada, lleva disputados más de 300 partidos, un número que está al alcance de leyendas como Santi Cazorla, Bruno Soriano,  Marcos Senna, Mario Gaspar y “Cani”.

 

Un pilar para cualquier entrenador groguet

Con la llegada de jugadores como Parejo, Coquelin o Kubo, parecía que Trigueros tenía difícil entrar en el once de Emery. Sin embargo, no solo está presente desde que comenzó la temporada, sino que es indiscutible para el vasco.

El equipo tiene un aire diferente gracias a su gran capacidad para entender el juego, posicionarse y asociarse. No es casualidad que tanto con Marcelino, Fran Escribá, Javi Calleja y ahora Unai Emery, sea titular. Muchas veces estando por encima de grandes jugadores que han pasado por el club, pero que gracias a lo que ofrece es una pieza fundamental para cualquier entrenador.

Ya en la temporada pasada, una de las mejores según la historia reciente del club donde el equipo quedó 5º desplegando un juego fantástico, fue trascendentalEn una plantilla con centrocampistas del nivel de Santi Cazorla, Zambo Anguissa, Iborra o Moi Gómez, fue titular indiscutible ya que disputó un total de 29 partidos partiendo de inicio.

 

 

Manu Trigueros y el trabajo en la sombra de los focos

Ya sea de interior, pivote, media punta o en banda, Manu Trigueros es uno de esos jugadores polivalentes que lo va a hacer bien independientemente donde juegue.

Con la llegada de Parejo al equipo, ha tenido que ocupar el sector derecho del centro del campo, y es donde más lo está utilizando Emery esta temporada, en la que todo está funcionando pese a un arranque un tanto dudoso.

Su partido ante el Getafe donde marcó y fue protagonista durante todo el encuentro, o el último ante el Athletic Club donde dio una asistencia, muestran todo lo que puede generar: oportunidades de gol claras para sus compañeros, buscando siempre la mejor opción de pase y demostrando que es un jugador muy inteligente en el campo.

Manu Trigueros sirve tanto para organizar el equipo, recuperar balones o aparecer entre líneas, siendo más que notable su presencia en cada posición por el talento que tiene.

 

 

¿Cómo juega Manu Trigueros?

Manu Trigueros es una mezcla de un jugador con clase, sacrificio e inteligencia. No es el típico jugador con una finura descomunal, tampoco el que recupera más balones, ni tampoco el más inteligente. Sin embargo, sí es más que notable en todas esas características y es la combinación de estas, sumadas a su regularidad durante todas las temporadas, lo que hacen de él un jugador tan necesario en el equipo.

Jugando en el clásico 4-3-3, Trigueros ocupa una posición más adelantada a la del pivote y el otro interior cuando el equipo tiene el balón, con el objetivo de aparecer entre líneas y buscar la superioridad. Sus labores defensivas también son importantes, ya que es quien inicia la presión junto al delantero, además de realizar ayudas constantes.

Promedia un 87% de pases completados junto a un 84% de regates completados por partido en lo que va de liga (vía sofascore), dos datos que ejemplifican cómo juega y lo que le está pidiendo el técnico esta temporada.

Manu Trigueros es toda una entidad en el Villarreal no solo por los números que lo avalan como futbolista, sino por todo lo que genera durante los partidos, siendo un jugador tan diferente, pero necesario en un equipo que aspira a conseguir grandes cosas esta campaña.

 

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